-¿estás enojado? –no, porque debería estarlo, después de todo tú no me has hecho nada ¿verdad? –Ya perdóname –no tengo nada que perdonarte, algo malo he de haber hecho –no, tú no fuiste –entonces ¿qué pasa? –nada ya sabes que estoy medio loca hay veces que ni yo me entiendo –no te preocupes, pero creo que ya es hora de hablar, esto no está funcionando como yo quisiera y como una amiga no puedo verte –de que estás hablando –de nada en particular, es solo la verdad, yo ya he sufrido demasiado por ti y tú no pareces ser afectada por nada de lo que me pasa, tal vez lo mejor es que nos dejemos de ver para siempre pues esto no va a funcionar –yo no quiero que pase eso –yo tampoco, pero es lo mejor tal vez si no nos hubiésemos conocido... jamás hubiera pasado todo lo que ha pasado, esta relación solo nos ha traído problemas a los dos, que no te das cuenta que estoy cansado de esto –pero hay otra forma de solucionar esto, debe haber otra forma –pues dímela tu porque yo ya estoy cansado –por favor hay que solucionarlo –mira Miriam, analiza el problema, y si encuentras una solución, créeme que yo te apoyare, pero no quiero caer en el mismo lugar –pero es que no se quiero solucionarlo, pero no se como, ayúdame –ya te he ayudado suficiente eres tu la del problema –pero...
*
Después de una larga plática, decidí acompañarte a tu casa, para decirte definitivamente adiós, pero tú usaste un arma que yo no esperaba, al llegar a tu casa nos sentamos en las escaleras y te pedí que buscaras una forma para solucionar esto, mientras que yo acumulaba valor para decirte adiós...
*
-en que piensas Fernando –en nada, ¿ya encontraste una solución?...
*
Te mire al rostro y te dije...
*
-Ya he visto esa mirada antes y espero equivocarme en esta ocasión, no quiero que llores...
*
Tú derramaste una lagrima y yo no supe que hacer, así que te abrase...tu apretaste con fuerza mi mano y dijiste...
*
-no quiero que me dejes...
*
Yo te dije al oído
*
-te quiero muchísimo y por eso voy a continuar tragándome mis sentimientos por mucho que eso me duela, voy a tratar de ser como tu quieres que sea solo tu amigo...
*
Después de eso, yo trate de no tocar el tema, más que nada, para evitar una situación incomoda para ambos, pasaron muchísimas cosas y yo me salí de la escuela, pues vi una nueva esperanza de reingresar al U-21, a causa de algunos problemas tu también te saliste de ella, aunque es contradictorio, eso ayudo mucho a que tu y yo nos acercáramos un poco más, pues fue así como logramos pasar más tiempo juntos. Un día los cuatro salimos a un concierto que ese día no se llevaría a cabo. Laura tubo algunos problemas en su casa y se salió de ella, sentí una gran impotencia al no poder ayudarla, me vi en la situación de ser un juez de lo que comenzó a pasar en la relación de Antonio y Laura, su relación comenzó a decaer, por un lado escuchaba los testimonios de Laura y tu, y por otro, los de Antonio... los de Antonio rebelaban una profunda herida, los tuyos culpaban de todo a Antonio y los de Laura eran completamente absurdos, ella me dio una carta para Antonio, que en resumen decía que lo adoraba, la solución que ellos mismos encontraron fue separarse... pero todo salió bien y finalmente Laura regreso a su casa, claro, termino con Antonio, pero ella se encontraba con sus padres y eso era lo que realmente importaba.
Durante ese tiempo, yo me enferme y no podía salir a ninguna parte, esperaba que tu me fueras a ver, pero nunca fuiste, sin en cambio, Laura si fue, tal vez suene tonto, pero pensé que no te interesaba, así que deje de hablarte, tu me pediste de favor que fuera a tu casa y aunque no pude ir el día que tu querías, si fui, después, nunca supe que me querías decir, lo que si supe, fue que un amigo tuyo te había hecho cambiar de opinión, en fin, lo único que me pediste fue un abrazo, un día antes también Laura me había pedido un abrazo, pero por otras razones, en esa ocasión, Laura me agradeció el que fuera su amigo, todo a raíz del problema que recién había pasado, yo la abrase y ella me dio un beso en la mejilla... bueno una vez más, mi ilusión se vio destruida, pasaron mil cosas, y por fin me dabas algo que parecía un si, pero la manera en que lo dijiste, me hizo sospechar que lo que decías no era sincero, y todo duro un miserable día, lo que tu hiciste solo complico las cosas, la verdad, es que te sigo queriendo, después de que paso eso presentamos algunos exámenes en la escuela y por fin podíamos reingresar a ella, el ultimo fin de semana de mis vacaciones que ya habían durado casi un año, lo pase con Antonio, mi primo Luis y otro amigo, nos fuimos a acampar a Metepec, pasamos dos días de maravilla, ahí fue donde inventamos a Juan Pérez Pereida, fue algo tan divertido...
No hay comentarios:
Publicar un comentario