viernes, 27 de mayo de 2011

¿Esta es tu historia? o soló mía ( séptimo fragmento )

-Así pasaron los días, uno, a uno y lentamente, cuando nos dimes cuenta se habían convertido en meses y lo único que logramos fue acumular más problemas… lo curioso es que después de tanto tiempo… me gustaría volver a disfrutar de esos problemas… eran tonterías, estupideces si prefieres llamarlas así, pero nos unían, juntos resolvíamos cualquier problema, y si por alguna circunstancia no podíamos o no queríamos solucionarlo, simplemente lo dejábamos… que buenos tiempos, recuerdo un pequeño castigo en la clase de Ingles...

                                                                                                                                         *

-haber ustedes cuatro, pónganse de pie, al parecer está muy interesante su plática, pasen al frente y compartan con todos nosotros, lo que a ustedes les causa tanta gracia… y bien ¿no quieren compartirlo con nosotros?... pues les tendré que poner un castigo que nos entretenga a todos… tú Laura le vas a dar un beso a Antonio, y tú Miriam le vas a dar un beso a Fernando –pero... –lo van a hacer o no...

                                                                                                                                         *

-Laura se molestó y salió del salón, de repente tu sin pensarlo un segundo la seguiste y Antonio apoyo a su novia, yo como ya tenia problemas con el profesor, me quede aunque no sirvió de nada...

                                                                                                                                         *

- creo que ya me quede solo, y cuál será mi castigo, digo creo que el primero ya quedo descartado – mejor salte, de todos modos a ti ya te iba a sacar de la clase... retírate para que pueda continuar con mi clase –bueno muchas gracias no sabe lo difícil que es escucharlo hablar, creo que es su tono de voz, tiene algo que me moles -¡retírate de mi clase! – no se enoje le va a hacer daño, ya me voy.

                                                                                                                                         *
-Ese fue el principio del fin, comenzamos a acumular problemas y de esa forma logramos echar a la basura un año de nuestras vidas. Al final de ese primer año, los resultados no eran nada gratos, de alguna manera, yo sabia que por lo menos para dos de nosotros, seria imposible reingresar al siguiente semestre, solo que no quería aceptarlo, intente recuperar el tiempo perdido, pero era demasiado tarde… Antonio y yo entramos a trabajar en un restaurante, como garroteros, intentamos aprobar las materias que debíamos, pero nos fue demasiado difícil y fallamos, obviamente el grupo no podía permanecer separado durante todo el verano, así que te convencí de solicitar empleo en el mismo restaurante, sabiendo que tu te encargarías, de atraer a Laura al lugar, y así fue, una semana después, los cuatro ya trabajábamos en el mismo lugar, saliendo del trabajo, solíamos comprar un poco de licor, algo de botanas y nos íbamos a divertir a la casa de alguno de nosotros, todo era perfecto, pero tenían que llegar nuevos problemas, primero una pequeña pelea entre tu y yo...

                                                                                                                                         *

-buenos días, hasta que llegas temprano “cabron” –es que no podía dormir y como no tenía nada que hacer pues me vine a trabajar –“jajaja” se te debería de hacer costumbre para que me sirvas de chalan en la madrugada – no eso no viene en mi contrato – eso es lo que pasa cuando no lees las letras chiquitas – pues hasta que no me lo diga el gerente mi hora de entrada va a seguir siendo hasta que me canse de dormir – pues ni hablar triste gerente es más flojo que tú, lástima que mi jefe sea el chef – ni te quejes que también tienes tus ventajas – te cambio todas por tres horas más de sueño – pero tu sales dos horas antes que yo, solo si mi relevo llega a tiempo, pero por lo general salimos igual – pues reclámale a tu relevo – si, yo creo que voy a presentar una queja por escrito – “jajaja”, ya te estás tardando – oye y ¿Miriam y Laura apoco no han llegado? – si llegamos juntos me las encontré en el camión, están en el baño cambiándose pero ya se tardaron- para mí que ya se quedaron dormidas “me late” que voy a seguir su ejemplo…

                                                                                                                                         *

Yo estaba recargado en el filo de la puerta porque tenía mucho sueño, y además era justificado cuando ustedes apenas entraban yo ya llevaba tres horas trabajando, literalmente le tenía que ganar al sol, cuando Laura abrió la puerta yo sin querer, te vi, o mejor dicho tú me viste a mí y supongo que pensaste mal pero realmente no vi nada, estaba tan cansado que los ojos se me cerraban solos, seguramente te ha pasado, es algo que no puedes controlar…

                                                                                                                                         *

-¡hay! Sonso – ¿qué? – ¡cierra! – ¿qué? – Que cierres “pinche mirón” - ¡hay! Perdón me estaba durmiendo – si como no, ¡ya cierra esa puerta! 

                                                                                                                                         *
Todo ese día, no me dirigiste la palabra, debo decir que me molesto un poco, y es que yo no había hecho nada para que te molestaras así, por fin, a la hora en que salimos del trabajo, me comenzaste a hablar, sin embargo, yo te seguía notando muy extraña, por primera vez, tu fuiste la que provoco el que nos quedáramos a solos, te pregunte que te pasaba y tu respuesta me lleno de rabia, y no pude contenerme...

                                                                                                                                         *

-¿qué tienes Miriam? –Nada, es que me entere de algo – ¿de qué? – ¿tú le dijiste a alguien que éramos novios? –No, para nada, sabes que lo deseo pero difamar nunca ha sido mi estilo – ¿de verdad no le dijiste a nadie? -¡no! Tu me conoces Miriam, yo no soy así –es que creen que somos novios, y no me gusta – te has detenido a pensar que probablemente tú eres la que provoca eso – por supuesto que no – Miriam tú eres la que me cela, la que me reclama cuando platico con cualquier otra que no sea tú o Laura – aun así no me gusta que piensen que somos novios – bueno, sabes que lo único que tienes que hacer es cambiar tu forma de ser conmigo – no se trata de eso, lo que tienes que hacer es poner en claro las cosas con todos y explicarles que solo somos amigos, eso y nada más, amigos – si te entiendo… no la verdad es que no te entiendo ¿realmente por eso estas enojada conmigo? Porque me queda claro que lo estas, sin embargo, también me queda claro que sabes que el juego que tú y yo mantenemos, no se le puede llamar solo amistad y por supuesto que tampoco es un noviazgo después de todo eso lo decidimos juntos, o ¿me equivoco? -No, pero… – ¿crees que solo tú puedes enojarte?, no Miriam, dime cuantas veces me he enojado contigo – ninguna, que yo recuerde –entonces ¿porque te pones así conmigo?...

                                                                                                                                         *
Comencé a caminar rápido, pero siempre pendiente de que no te quedaras atrás, tenias una carita de regañada que era sencillamente hermosa, al llegar a la parada de autobuses te dije...

                                                                                                                                         *

-te subes o te quedas –voy

                                                                                                                                         *

No me senté contigo, no te hable en todo el camino, te miraba porque siempre te cuido, cuando llegamos a tu casa, no me baje contigo, que era lo que casi siempre hacia, me dijiste...

                                                                                                                                         *

-nos vemos-

                                                                                                                                         *

yo ni siquiera conteste, realmente no me sentía molesto, me sentía triste, al ver que te desagradaba tanto la idea de que tú y yo fuéramos formalmente novios, siempre preferiste mantener ese juego, esa extraña relación… sabes la verdad es que disfrutaba de los besos, las caricias, sentir tus labios en mi pecho, mi cuello, la clandestinidad de nuestra relación en la cual solo existían un par de testigos, siempre he sido un estúpido sentimental… tú lo sabías, sabías como me podías dañar, sabías que lo que en ese momento deseaba. más que nada en el mundo, era gritar por cielo y tierra que eras la mujer que amaba, que eras mi pareja, mi amiga, compañera, mi todo… mi mujer…  fue por eso que al día siguiente, no acudí al trabajo… analice cien veces que era lo que veía en ti, no encontré nada, no entendía porque estaba tan enamorado de ti… eras la mujer de mi vida, hubiera muerto por ti… pero ni siquiera te hubiera interesado, eso es lo que mas dolía, aceptarlo tan fácilmente y no poderte sacar de mi vida. Al llegar la tarde recordé que era el día libre de Antonio y lo fui a visitar a su casa, la madre de Antonio me dijo que había salido, al regresar a mi casa, vi a Laura sentada afuera de una farmacia, me acerque a ella y Antonio salió de la Farmacia, yo no le tome importancia, los acompañe al centro y después regrese a mi casa, a hacer un poco de “quehacer” al otro día, me levante muy temprano para el trabajo, a pesar de que era mi día de descanso, que por cierto, también era tu día de descanso, ya estando en el trabajo tuve una pequeña discusión con mi jefe y me retire ese día, el punto es que no fue hasta el tercer día que nos volvimos a ver, pero no cruzamos palabra el uno con el otro, y así fue durante varios días, no se si recuerdes, pero yo te regalaba una rosa todos los días durante el verano, un viernes casualmente nos dieron la misma hora de comida, al sentarnos, ninguno de los dos decía nada, yo me desespere y dije con una voz muy baja...

                                                                                                                                         *

-perdóname, Miriam-

                                                                                                                                         *

Tú no me respondías, pero yo te seguí pidiendo disculpas, de repente dejaste de comer te pusiste de pie y dijiste...

                                                                                                                                         *

-disculpa-
                                                                                                                                         *

Me percaté de que tenías los ojos cristalinos, como si quisieras llorar, te metiste al baño y yo coloque una nota de bajo de tu plato, en la que expresaba todo lo que sentía por ti.

Una pequeña nota en la que explicaba todo, escrita en un pedazo de papel que había formado parte de una carta mucho más amplia que Fernando había escrito unos meses atrás, él redactaba en esa pagina lo mucho que necesitaba sentir que tenía algo especial, no necesariamente lo dirigía a Miriam, era una de esas cosas que todos necesitamos gritar en algún momento pero no lo hacemos porque sentimos que hacerlo es una locura, Fernando a manera de terapia personal lo escribió en una carta en la que decía; en este momento me encuentro en un punto en el que no entiendo la vida, estoy confundido, la verdad es que siento que a este mundo le falta intensidad, creo que las personas han olvidado lo que es vivir sin límites, lo han confundido todo, ellos viven en el libertinaje y dentro de ese desorden parece que soy yo el que no disfruta su vida… he olvidado cómo hacerlo, ya no estoy seguro de querer o necesitar estar con ustedes, me aburrí pero no sé porque, necesito su amistad, necesito tenerlos junto a mí, disfruto tanto el tiempo con ustedes pero la realidad es que empiezo a extrañar mi soledad, paradójicamente tengo miedo de estar solo, no sé que me pasa, ni pretendo explicarlo, quisiera entenderlo, para de esa manera superarlo, pero no puedo, soy consciente de lo mucho que ha cambiado mi forma de ser lo peor es que solo es de manera intermitente, les pido una disculpa y ruego me soporten, pues me encuentro luchando por superar este estúpido sentimiento… suena un poco desvariado lo que Fernando escribió en aquella carta la cual nadie conoció, su verdadero dilema era no poder entender la falta de confianza que existía entre las personas, ¿Cuántas veces nos preguntan? “¿Qué tienes?” y siempre nuestra respuesta es; “nada” mientras por dentro nos desgarramos y nos guardamos todo… Fernando es muy malo expresando sus sentimientos pero cuando aprendes a interpretarlo, resulta tener mucha razón… por cierto la nota debajo del plato decía… te amo.    

martes, 10 de mayo de 2011

¿Esta es tu historia? o soló mía ( sexto fragmento )

Me parece que Fernando no es tan bueno como quiere hacerle creer a las mujeres, ¿Cómo se atrevió a hacerle algo así a una mujer? Y se pregunta porque nadie se ha enamorado de él Ivonne es una mujer fascinante en el aspecto intelectual y sentimental, cariñosa como pocas, sin llegar a ser sofocante, pero definitivamente no era del tipo de Fernando, cuando Ivonne termino la preparatoria se mudó a Veracruz en donde encontró a quien sería su verdadero amor sin embargo, ella no había superado del todo a Fer, prueba de esto es que lo volvió a ver durante la boda de un amigo que ellos tenían en común, y decepcionantemente quedo totalmente flechada por Fernando, Ivonne paso un par de semanas en Puebla, tiempo suficiente para que sacara de una vez por todas a Fernando de su sistema, y es que después de un par de salidas en las cuales para variar todo lo había pagado ella, pasaron la noche en la habitación de un motel barato, por supuesto que este no fue el motivo para dejar de una vez por todas a Fernando, el verdadero motivo, fue que un par de días después encontró a su hermana y a Fernando sentados en un pequeño café del Paseo de San Francisco, al verlos pensó que se trataba de una agradable coincidencia pues probablemente, por coincidencia ellos se habían encontrado ahí, y él, amable como siempre y porque se trataba de la hermana de su novia, decidió invitarla a que tomara asiento, y probablemente estaba a punto de llamarla por teléfono para decirle “hola mi amor estoy en San Francisco y me encontré a tu hermana ¿quieres venir…?” no, eso no fue lo que paso, cuando Ivonne se acercaba Fernando beso a su cuñada de una forma que seguramente jamás podrá olvidar, y no lo va olvidar, pues también le costó una bofetada que para ser sinceros se había ganado y con el sudor de su frente, hay Ivonne la verdad es que te debería de haber bastado la primera vez que termino contigo para saber que Fernando no era para ti, incluso la negó en repetidas ocasiones, después de esto realmente no la volvió a ver, pero bueno Ivonne regreso a Veracruz muy triste, tanto que acepto la petición de matrimonio que el hijo del alcalde le había hecho un año antes, luego de la boda, entendió que por fin había encontrado a alguien que realmente la valorara y la cuidara como ella se lo merece…             


-A por cierto, esa misma noche, me enoje con un cuate por culpa de su novia, la niña estaba muy tomada y se puso a bailar en la batea de una camioneta, cuando íbamos en la recta a Cholula, yo trate de sentarla, y ella me trato de dar una bofetada yo le conteste de una forma muy fuerte y su novio se dio cuenta, cuando llegamos a nuestro destino el arremetió contra mí y dijo...

                                                                                                                                         *

-que te pasa hijo de la chingada

                                                                                                                                         *
Yo le conteste enseguida...

                                                                                                                                         *

-que me pasa de que guey...

                                                                                                                                         *

pobre cuate, ni siquiera le di tiempo de reaccionar, cuando se dio cuenta, ya estaba muy golpeado y contra la pared, el ultimo de mis golpes, fue a parar contra un muro de piedra de cantera, de un solo golpe me disloque dos nudillos de la mano derecha ¿recuerdas que tuve la mano lastimada durante más de un mes?... en fin, mi obsesión por ti siguió creciendo, me entere por medio de ti que le gustaba a Laura, que para eso entonces ya la consideraba como mi mejor amiga, sinceramente, me saco mucho de onda enterarme de eso, lo bueno es que unos días después, Antonio y Laura comenzaron a ser novios, fue un relajo hacer que ese par reconocieran que estaban locos por darse un beso, yo siempre estuve concentrado en ti, hacia todo lo posible porque tu cambiaras de opinión y me dieras el tan anhelado si, a pesar de que yo era enemigo de las cartas, comencé a escribirte muchas a ti, porque de ese modo, se me facilitaba más el implorarte que fueras mi novia, en una de ellas Te pedí como un favor, que si algún día comenzaba a gustarte, me avisaras, te robe un anillo, que colgué en mi pecho, todo comenzó a salirse de control, de pronto me hallaba tomando por despecho, comencé a fumar demasiado, no podía dejar de pensar en ti, me estaba desmoronando, un día, un compañero del salón, me invito a una fiesta, de esas que organizábamos en un día, sin ningún motivo en particular, lógicamente, yo invite a Antonio, a Laura y a ti pero solo a ti, laura y Antonio llegaron juntos conmigo a la fiesta, pero tu no llegabas, después de un par de horas llegaste con un acompañante extra, se trataba de tu novio, un tipo del grupo E que a mi me caía muy mal, cuando llegaron, entro un amigo a avisarme de la situación y yo salí a decirte, que tu si podías entrar, pero que él se quedaba afuera, tu novio comenzó a alejarse y tu fuiste de tras de él, entre comentarios y risas, le dije a un amigo que estaba en la puerta, que si regresaban, a ti te dejara entrar, pero que me avisara para salir a darle una golpiza a tu novio...

                                                                                                                                         *

-Fer ahí viene Miriam, pero viene con el guey del E –vamos a ver que “pedo” con ese “pendejó” –le vas a dar en su madre –“igual”

-hola Miriam, entiendes que la invitación fue personal verdad, tu puedes pasar, pero ese guey no va a pasar –porque no...

-“ojetee”-“ja, ja, ja...” –eres un “mamon”...

-guey si regresan, a ella la dejas pasar y me hablas, para darle en su madre al pendejó ese –si guey ya sabes que no hay pedo...

                                                                                                                                         *

-esa fue la primera vez que uno de los cuatro faltaba, pero no seria la ultima, en semana santa, Antonio y yo organizamos una excursión a un balneario, la idea era que fuéramos los cuatro, pero según tu, no tenias permiso, después de un tiempo me dijiste que la verdad era que tenias una cicatriz en la pierna y por ello, no te gustaba ir a nadar, en fin ese día, solo fuimos, Antonio, Laura y yo, nos la pasamos muy bien, pero hacías mucha falta, o por lo menos yo si te extrañaba, casualmente tuvimos un rato a solas, Laura y yo, durante el cual, hablamos de ti y de mi...

                                                                                                                                         *

-a ti te gusta Miriam ¿verdad? – Porque me preguntas eso – digamos que es solo curiosidad- Miriam me encanta Laura, me vuelve loco, me parece que es una mujer sumamente excitante – la verdad es que creo que ella también se siente como tú ¿por qué no le dices lo que sientes? –Ya se lo dije pero ella me respondió un bonito no, yo también pensé que ella sentía algo por mí pero me equivoque –y se lo vas a volver a pedir, tal vez no era el momento indicado –no, creo, o igual cada año por la misma fecha que se lo pedí la vez pasada...                

                                                                                                                                         *
-Dije cosas que no cumplí, exceptuando el hecho, de que seguí insistiendo una y otra vez, pero tu siempre respondiste lo mismo, rechazo tras rechazo, mi autoestima se fue destruyendo poco a poco, a pesar de que tuve muchas oportunidades con otras niñas, deje pasar todas y cada una de ellas, porque a la que yo quería, con toda el alma, eras tú, y no lo podía cambiar, fue así, como literalmente, me puse a tus pies, dedicaba mi tiempo a estar contigo, nos salíamos de clase, nos íbamos de pinta, no tomaba apuntes, pues me la pasaba escribiendo tu nombre, lógicamente, mis notas comenzaron a decaer, y debido a eso, tuve problemas en clase, reprobé taller de lectura y redacción, así que ingrese al segundo semestre como alumno irregular.

Tengo que ser justo hace un momento deje a Fernando como uno de los peores tipos que existen en el mundo un patán en todos los aspectos, pero a Miriam realmente la adoraba, es lastimoso ver como una persona se transforma en un miserable cachorro cuando se enamora de la forma en que Fer se enamoró de Miriam, hubo un punto en su relación, si así se le puede llamar a lo que tenían, en que la comunicación era tan abierta, que disfrutaban cada instante que pasaban juntos y a solas claro está, en una ocasión Fernando dijo “mientras no seas mi novia no puedo tocar tus labios con los míos” Fernando si la beso y en repetidas ocasiones, pues lo que parecía ser una frase melosa y prefabricada, encerraba en sí misma un rasgo de galantería y sexualidad que Miriam no esperaba, lo mejor de todo es que Miriam se hizo adicta a los besos de Fernando, llego al grado de solicitarlos, le encantaba que le besara el vientre y las orejas realmente porque para pasar de un punto al otro Fernando tenía que besar de forma casi metódica, el cuello, los hombros, sus pechos, había un momento en el que daba una caricia sensorial a los labios de Miriam eso la volvía loca y él lo sabía por eso siempre era el punto final, la última caricia, la miraba fijamente durante un segundo, irremediablemente sonreía, se acercaba a sus labios, delicadamente sostenía sus mejillas entre sus manos y justo cuando faltaban un par de milímetros para besarla en los labios “me tengo que ir Miriam, nos vemos mañana en clase ¿ok?” me encanta este tipo, no sé si funcione con todas las mujeres, pero con Miriam funcionaba mejor de lo que cualquiera pudiera creer, Miriam no solo deseaba besar los labios de Fernando, necesitaba besar sus labios, pero su ego no le permitía aceptar a Fer como su novio, y no era por lo que la gente pudiera pensar, era por una estúpida lucha interna que siempre existió entre este par de tontos, en fin, ella decidió que no existía otra opción, quería besarlo y lo iba a besar en los labios pero de una forma ridícula, fue durante un simple saludo en el que ella fingió que por accidente lo había besado, de manera instantánea dijo “te dije que de alguna forma te iba a besar en los labios” hay mi amiga abecés puedes ser muy tonta, la respuesta de Fernando “eso no fue un beso, pero ya que me obligaste a romper mi promesa, lo voy a hacer de una forma que no vas a olvidar” se dio la vuelta y se fue, más tarde, al ver nuevamente a Miriam le ofreció acompañarla a su casa, durante el camino hablaron mucho, jugaron, coquetearon uno con el otro y por lo menos Miriam esperaba que Fernando la besara en los labios cada tres segundos, pero el momento en que llegaría ese beso ya había sido elegido por Fernando, llegaron a la casa de Miriam y eso represento una gran desilusión para ella, sin embargo Fernando la tomo del brazo y la giro hacia él coloco su mano derecha en el cuello de ella “tu cuello es hermoso, por eso lo beso de la forma en que lo beso, este punto en tus orejas, te hace estallar apenas lo toco, por eso más que besarlo lo acaricio con la punta de mi lengua, tus senos, son un capricho, es mi calentura la que me obliga a pasar por ellos, me encanta tocar la piel de tu vientre, me gusta besarlo, acariciarlo, seducirlo, pero tus labios, tus hermosos labios, quise respetarlos porque para mí significan mucho, veo que para ti no tanto…” la beso, la beso como jamás la habían besado, la beso como nadie la volvió a besar en su vida, incluyéndolo a él “Miriam, ese fue un beso y ahora que lo sabes te voy a decir una cosa; cuando beses tienes que ser apasionada si no puedes, mejor no beses” Fernando dejo de besarla de esa forma porque le empezó a preocupar el grado de excitación que el mismo sentía cada vez que la tocaba y cada vez, le resultaba más difícil detenerse…                 

jueves, 5 de mayo de 2011

nuevo proyecto (muestra de la dirección que va tomando hasta ahora)

todavía vi como lo envolvían en ese petate y lo subían en una maltrecha carreta donde transportaban a los muertos, sentí cada rechinido de las ruedas al alejarse de esa cueva, decidí no derramar ni una lágrima por aquel hombre, a pesar de mi niñez, sabía que no podía salir de ese lugar, pues los sardos seguramente seguían buscando con quien saciar su sed de sangre y créeme ellos no distinguían entre mujeres, niños y hombres, luego de un par de días salí de la cueva, el camino estaba teñido de sangre, cerré los ojos para no ver los cadáveres que habían dejado atrás ambos bandos, al llegar a la estación ojitos, descubrí que aquel lugar estaba completamente abandonado, no tenía a donde ir, me quede ahí durante días, semanas, meses, me alimente de algunas provisiones que nunca fueron recogidas, las primeras semanas fueron sencillas, las extrañas lluvias de aquel Febrero ayudaron bastante, sin embargo, aquello de lo que me alimentaba comenzó a entrar en descomposición, ya no sabía que era mejor, morir de hambre o alimentarme y soportar aquel desagradable sabor, poco a poco fui perdiendo energía, me quede dormido, desperté en un catre sumamente sencillo, armado con unas cuantas varas y tejido con fibras que los Tepehuanes extraían de los magueyes que abundaban en la zona, el cuarto tenía una marcada forma circular, era notorio que cada piedra era cuidadosamente seleccionada y colocada en su lugar, pues encajaban de manera casi perfecta, el techo tenía una marcada precariedad, se trataba de un frágil armazón de madera, cubierto con abundante carrizo, en la entrada descansaba toda la construcción sobre tres gruesos troncos artesanalmente colocados, en lugar de puerta se observaba el continuo vaivén de un ayate tejido completamente con pita, de repente escuche la voz de una mujer, pero no entendía lo que decía, todo el mundo me llamaba konetl, eran amables conmigo pero percibía que se sentían incómodos con mi presencia, después de unos días, tome la decisión de escapar de ese lugar, encontré unas vías cercanas al poblado, las seguí durante días, no estaba seguro hacia donde iba, tenía tanta sed que sentía que las piernas me fallaban, nuevamente caí desmallado, pero el ruido de una locomotora acercándose me despertó, aquella monstruosa maquina se detuvo justo enfrente de mí, de su interior bajaron tres hombres cargando algunas cantimploras, me pareció muy extraño, así que comencé a seguirlos, gracias a mi pequeño cuerpo, no se habían percatado de mi presencia, apenas diez minutos de caminata y ante mis ojos, apareció un esplendido río de aguas tan limpias y frescas como las del oleaje de esta playa, la única diferencia es que aquellas eran dulces, corrí y sin pensarlo dos veces salte al agua… hey child, decían esos hombres, uno de ellos me tomo del brazo y me saco del agua… Mr. Jhon, era un periodista Estadounidense que había llegado a cubrir las noticias de la guerra civil Mexicana, así es como él le llamaba a la revolución, me dio ropa, comida y techo durante casi un año, también me enseño a hablar su idioma, cuando somos pequeños resulta tan fácil aprenderlo todo, Mr. Jhon busco desesperadamente a Huerta por toda la zona norte del país pues sabía que don Victoriano era el general en jefe de la tropas insurgentes del norte sin embargo, cada vez que lograba encontrar un grupo insurgente, siempre respondían lo mismo; si busca a mi general, está en la capital, lo guardaron un rato, pero no fue por gusto, no, lo obligaron, mi general Villa les salió muy bravo, después de escucharlo tantas veces, tomo la decisión de ir en busca de Villa, yo suponía que me llevaría con él, pero no fue así, comenzamos el viaje juntos pero al llegar a Guadalajara

martes, 3 de mayo de 2011

¿Esta es tu historia? o soló mía (quinto fragmento)

-Se trataba de distraer a la hermana de una muchacha que le gustaba a mi primo, así que comencé a hacerme el interesante, para que ella se acercara a mi, aprovechando el hecho de que yo ya sabia que le gustaba, y mucho, al llegar el momento le di un beso, ella no me desagradaba del todo, pero la verdad, es que, no sentía nada por ella, me acuerdo que estaba muy borracho y me salí a sentar en las escaleras, realmente esperaba que ella saliera a hablar en ese momento, después de todo era su oportunidad para estar a solas conmigo, como ya lo esperaba, ella se me acerco, y me pregunto...
*

-¿qué tienes? Te noto medio raro.
*

Yo conteste como era de esperarse, con una serie de evasivas, pues al verla me sentí un poco culpable, así que solo comencé a tener el propósito de librarme de una situación incomoda, pero ella no reacciono, como yo esperaba, muy por el contrario, se quedo a mi lado, platicándome cosas que ya ni siquiera recuerdo, para ser sincero, lo único que recuerdo es...
*
-Fer, te puedo pedir un favor –si – ¿me puedes dar un beso?...
*
Yo accedí a aquella petición, nos dimos un beso que duro cerca de 45 minutos, ella tenía los ojos cerrados, parecía ser que realmente disfrutaba aquel beso, yo por mi parte, mantuve los ojos abiertos observando todo lo que pasaba a mi alrededor, en fin, hasta ese momento, era el beso más largo que había dado en mi vida, dentro de mi borrachera, comencé a bromear con mi primo, ahora que recuerdo, el fue el que me invito a esa fiesta y por cierto, la niña en cuestión se llamaba... Ivonne, era compañera de él, en el Instituto Washington, el chiste es que después, al otro día, comencé a sentirme mal por Ivonne, y es que la estaba engañando, no sentía nada por ella, de hecho me sentía muy incomodo cuando me presentaba con sus amigos como su novio, ella definitivamente se sentía orgullosa de mí quería que pasara algo maravilloso entre nosotros, yo intente quererla pero ella no ayudaba mucho en ello, cada vez que le hablaba por teléfono, ella asumía que me encontraba borracho, yo solo intentaba hacerla sentir especial, vamos, quería que se sintiera querida. Nunca podré olvidar aquel 15 de Febrero, en el que tuve que pasar una prueba muy difícil con ella... ya era un tanto tarde y todos en aquella fiesta nos encontrábamos, pues un tanto, alcoholizados, y creo que fue por eso que Luis, mi primo, propuso esa ridícula idea...

*

-oye, Fer ¿me quieres? –por supuesto que si tonta –ayer fui a tu escuela y pregunte por ti, me dijeron que te habías ido temprano con tu novia y unos amigos, ¿quién es tu novia? –no, no tengo ninguna novia en la escuela, tu eres mi única novia –dime la verdad por favor –te estoy diciendo la verdad –pero es que, a veces me siento muy tonta, por presumir de un novio que en un mes y medio solo lo he visto dos o tres veces –te entiendo, pero no tienes porque sentirte tonta, es solo que...
-perdón por interrumpir, pero, quiero que se den un beso para la cámara –ya contento, Luis –no yo quiero más acción, les podría prestar este “gorrito” –hay no seas “mamon” –no te hagas “pinché” Ivonne, si bien que quieres –ya deja de “chingar guey” –bueno, ya me voy...

-oye, mi amor, tu quieres -¿que? –pues eso que dijo tu primo – ¿tu si quieres? –Pues es que siento que le hace falta algo a nuestra relación... –estas, segura de lo que dices –si –mejor lo platicamos cuando estemos los dos en nuestro juicio, no quiero abusar de ti -¿qué tu no quieres? –no es eso, pero los dos estamos muy tomados, mejor te llevo a tu casa, ya es muy tarde –bueno

-Luis, voy a llevar a Ivonne a su casa, regreso en un rato –no te preocupes, Martín va para haya, le puede dar un “aventón” –ok entonces voy a decirle...

-oye, no hay problema si te vas con Martín –no, mi amor –bueno entonces nos vemos mañana –si, oye -¿que? –te quiero mucho –yo también –nos vemos mañana –si adiós...

-pinché Luis como sete ocurre darle ese condón, no vez que ya la quiero cortar –hay ya, no seas mamon...                                                                                                      

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Misma idea que impidió, el que yo, cumpliera con el objetivo de terminar esa noche con ella, pues después de todo lo que me dijo, seme hizo muy mala onda. Entre todo lo que me dijo, recuerdo que comento que le habían dicho que tenía una novia en la escuela, y estoy seguro que esa novia se trataba de ti, después de todo era evidente lo que yo sentía por ti y es que te trataba muy bien, tan bien, que todos en la escuela, pensaban que tu eras mi novia, aunque siempre fue una ilusión mía, pero esa ilusión te brindaba respeto de todos aquellos que me temían, debido a cierto grado de agresividad que tenia hacia con todos los que se encontraban fuera de nuestro pequeño grupo de amigos, bueno, el caso es que después de esa noche los reclamos de Ivonne se hicieron cada vez más frecuentes y mis sentimientos hacia ella nunca cambiaron, así que en unos quince años de una niña llamada Dulce, me desespere y Entre bailes, besos, platicas, cervezas y licor, termine con ella, de la mejor forma posible, después, jamás la volví a ver…