lunes, 20 de junio de 2011

¿Esta es tu historia? o soló mía ( noveno fragmento )

-¿estás enojado? –no, porque debería estarlo, después de todo tú no me has hecho nada ¿verdad? –Ya perdóname –no tengo nada que perdonarte, algo malo he de haber hecho –no, tú no fuiste –entonces ¿qué pasa? –nada ya sabes que estoy medio loca hay veces que ni yo me entiendo –no te preocupes, pero creo que ya es hora de hablar, esto no está funcionando como yo quisiera y como una amiga no puedo verte –de que estás hablando –de nada en particular, es solo la verdad, yo ya he sufrido demasiado por ti y tú no pareces ser afectada por nada de lo que me pasa, tal vez lo mejor es que nos dejemos de ver para siempre pues esto no va a funcionar –yo no quiero que pase eso –yo tampoco, pero es lo mejor tal vez si no nos hubiésemos conocido... jamás hubiera pasado todo lo que ha pasado, esta relación solo nos ha traído problemas a los dos, que no te das cuenta que estoy cansado de esto –pero hay otra forma de solucionar esto, debe haber otra forma –pues dímela tu porque yo ya estoy cansado –por favor hay que solucionarlo –mira Miriam, analiza el problema, y si encuentras una solución, créeme que yo te apoyare, pero no quiero caer en el mismo lugar –pero es que no se quiero solucionarlo, pero no se como, ayúdame –ya te he ayudado suficiente eres tu la del problema –pero...

                                                                                                                                         *
Después de una larga plática, decidí acompañarte a tu casa, para decirte definitivamente adiós, pero tú usaste un arma que yo no esperaba, al llegar a tu casa nos sentamos en las escaleras y te pedí que buscaras una forma para solucionar esto, mientras que yo acumulaba valor para decirte adiós...

                                                                                                                                         *
-en que piensas Fernando –en nada, ¿ya encontraste una solución?...

                                                                                                                                         *

Te mire al rostro y te dije...

                                                                                                                                         *

-Ya he visto esa mirada antes y espero equivocarme en esta ocasión, no quiero que llores...

                                                                                                                                         *
Tú derramaste una lagrima y yo no supe que hacer, así que te abrase...tu apretaste con fuerza mi mano y dijiste...

                                                                                                                                         *

-no quiero que me dejes...

                                                                                                                                         *

Yo te dije al oído

                                                                                                                                         *

-te quiero muchísimo y por eso voy a continuar tragándome mis sentimientos por mucho que eso me duela, voy a tratar de ser como tu quieres que sea solo tu amigo...

                                                                                                                                         *

Después de eso, yo trate de no tocar el tema, más que nada, para evitar una situación incomoda para ambos, pasaron muchísimas cosas y yo me salí de la escuela, pues vi una nueva esperanza de reingresar al U-21, a causa de algunos problemas tu también te saliste de ella, aunque es contradictorio, eso ayudo mucho a que tu y yo nos acercáramos un poco más, pues fue así como logramos pasar más tiempo juntos. Un día los cuatro salimos a un concierto que ese día no se llevaría a cabo. Laura tubo algunos problemas en su casa y se salió de ella, sentí una gran impotencia al no poder ayudarla, me vi en la situación de ser un juez de lo que comenzó a pasar en la relación de Antonio y Laura, su relación comenzó a decaer, por un lado escuchaba los testimonios de Laura y tu, y por otro, los de Antonio... los de Antonio rebelaban una profunda herida, los tuyos culpaban de todo a Antonio y los de Laura eran completamente absurdos, ella me dio una carta para Antonio, que en resumen decía que lo adoraba, la solución que ellos mismos encontraron fue separarse...  pero todo salió bien y finalmente Laura regreso a su casa, claro, termino con Antonio, pero ella se encontraba con sus padres y eso era lo que realmente importaba.
 Durante ese tiempo, yo me enferme y no podía salir a ninguna parte, esperaba que tu me fueras a ver, pero nunca fuiste, sin en cambio, Laura si fue, tal vez suene tonto, pero pensé que no te interesaba, así que deje de hablarte, tu me pediste de favor que fuera a tu casa y aunque no pude ir el día que tu querías, si fui, después, nunca supe que me querías decir, lo que si supe, fue que un amigo tuyo te había hecho cambiar de opinión, en fin, lo único que me pediste fue un abrazo, un día antes también Laura me había pedido un abrazo, pero por otras razones, en esa ocasión, Laura me agradeció el que fuera su amigo, todo a raíz del problema que recién había pasado, yo la abrase y ella me dio un beso en la mejilla...  bueno una vez más, mi ilusión se vio destruida, pasaron mil cosas, y por fin me dabas algo que parecía un si, pero la manera en que lo dijiste, me hizo sospechar que lo que decías no era sincero, y todo duro un miserable día, lo que tu hiciste solo complico las cosas, la verdad, es que te sigo queriendo, después de que paso eso presentamos algunos exámenes en la escuela y por fin podíamos reingresar a ella, el ultimo fin de semana de mis vacaciones que ya habían durado casi un año, lo pase con Antonio, mi primo Luis y otro amigo, nos fuimos a acampar a Metepec, pasamos dos días de maravilla, ahí fue donde inventamos a Juan Pérez Pereida, fue algo tan divertido...

jueves, 16 de junio de 2011

Multilenguaje inservible


私は日本語で言って、試し
どのくらいのあなたを愛し
しかし、再び私を参照してください
私は、短いものだった。

Io cerco di dire in italiano
Quanto ho amato voi
Eppure questo è un
Per dire ti amo.

J'ai essayé de dire en français,
combien vous le faites,
Ma vie si vide
Que vous soyez pleinement chaque jour.

Eu tentei dizer em Português,
as coisas bonitas que eu vi em você
mas certamente esse idioma
não pode manifestar-la a você.

Versuchen Sie, im Deutschen sagen 
Die nur sehr schlecht und 
Ich fühle mich, wenn Sie nicht 
Neben mir ohne deine Liebe.

Θα ήθελα να σας πω στα ελληνικά,
πόσο σ \'αγαπώαλλά έτρεξε σε έναν τοίχο
το φράγμα των λέξεων.

I try to say to you in english
How much I love you
But again I don’t find words
To prove my love to you.     

Y pensar que en ningún idioma
Supe decirte
Cuanto te amo.

lunes, 13 de junio de 2011

Citas Celebres

Las cadenas de la esclavitud solamente atan las manos: es la mente lo que hace al hombre libre o esclavo.
Franz Grillparzer (1791-1872) Dramaturgo austriaco.

Si no tienes la libertad interior, ¿qué otra libertad esperas poder tener?
Arturo Graf (1848-1913) Escritor y poeta italiano.

No pido riquezas, ni esperanzas, ni amor, ni un amigo que me comprenda; todo lo que pido es el cielo sobre mí y un camino a mis pies.
Robert Louis Stevenson (1850-1894) Escritor británico.

La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierran la tierra y el mar: por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida.
Miguel de Cervantes Saavedra (1547-1616) Escritor español.

El hombre nace libre, responsable y sin excusas.
Jean Paul Sartre (1905-1980) Filósofo y escritor francés.

La libertad es incompatible con el amor. Un amante es siempre un esclavo.
Germaine de Staël (1766-1817) Escritora e intelectual francesa.

Proclamo en voz alta la libertad de pensamiento y muera el que no piense como yo.
Voltaire (1694-1778) Filósofo y escritor francés.

Quienes son capaces de renunciar a la libertad esencial a cambio de una pequeña seguridad transitoria, no son merecedores ni de la libertad ni de la seguridad.
Benjamin Franklin (1706-1790) Estadista y científico estadounidense.

La libertad de amar no es menos sagrada que la libertad de pensar. Lo que hoy se llama adulterio, antaño se llamó herejía.
Victor Hugo (1802-1885) Novelista francés.

La libertad no tiene su valor en sí misma: hay que apreciarla por las cosas que con ella se consiguen.
Ramiro de Maeztu (1875-1936) Escritor español.

La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados.
Groucho Marx (1890-1977) Actor estadounidense.

El político se convierte en estadista cuando comienza a pensar en las próximas generaciones y no en las próximas elecciones.
Winston Churchill (1874-1965) Político británico.

Para el que no tiene nada, la política es una tentación comprensible, porque es una manera de vivir con bastante facilidad.
Miguel Delibes (1920-2010) Escritor español.

Para los que no tenemos creencias, la democracia es nuestra religión.
Paul Auster (1947-?) Novelista y poeta estadounidense.

Cuanto más siniestros son los deseos de un político, más pomposa, en general, se vuelve la nobleza de su lenguaje.
Aldous Huxley (1894-1963) Novelista, ensayista y poeta inglés.

La política es un acto de equilibrio entre la gente que quiere entrar y aquellos que no quieren salir.
Jacques Benigne Bossuet (1627-1704) Clérigo católico francés y escritor.

Los políticos son siempre lo mismo. Prometen construir un puente aunque no haya río.
Nikita Jruschov (1894-1971) Político ruso.

Cuando creíamos que teníamos todas las respuestas, de pronto, cambiaron todas las preguntas.
Mario Benedetti (1920-2009) Escritor y poeta uruguayo.

Los políticos son como los cines de barrio, primero te hacen entrar y después te cambian el programa.
Enrique Jardiel Poncela (1901-1952) Escritor español.

La política es el arte de obtener el dinero de los ricos y el voto de los pobres con el pretexto de proteger a los unos de los otros.
Anónimo

Todos somos muy ignorantes. Lo que ocurre es que no todos ignoramos las mismas cosas.
Albert Einstein (1879-1955) Científico alemán nacionalizado estadounidense.

Tres clases hay de ignorancia: no saber lo que debiera saberse, saber mal lo que se sabe, y saber lo que no debiera saberse.
François de la Rochefoucauld (1613-1680) Escritor francés.

En la amistad y en el amor se es más feliz con la ignorancia que con el saber.
William Shakespeare (1564-1616) Escritor británico.

El primer paso de la ignorancia es presumir de saber.
Baltasar Gracián (1601-1658) Escritor español.

La enfermedad del ignorante es ignorar su propia ignorancia.
Amos Bronson Alcott (1799-1888) Filósofo y profesor estadounidense.

Todo lo que se ignora, se desprecia.
Antonio Machado (1875-1939) Poeta y prosista español.

El ignorante, si calla, será tenido por erudito, y pasará por sabio si no abre los labios.
Salomón (970 AC-931 AC) Rey de Israel

Lo peor de la ignorancia..es que.. a medida que se prolonga, adquiere confianza.
Anónimo

Nada perturba tanto la vida humana como la ignorancia del bien y el mal.
Marco Tulio Cicerón (106 AC-43 AC) Escritor, orador y político romano.

La ignorancia es la noche de la mente: pero una noche sin luna y sin estrellas.
Confucio (551 AC-478 AC) Filósofo chino.

Ama hasta que te duela. Si te duele es buena señal.
Madre Teresa de Calcuta (1910-1997) Misionera yugoslava nacionalizada india.

Te amo para amarte y no para ser amado, puesto que nada me place tanto como verte a ti feliz.
George Sand (1804-1876) Escritora francesa.

Amar no es solamente querer, es sobre todo comprender.
Françoise Sagan (1935-2004) Escritora francesa.

Aprendemos a amar no cuando encontramos a la persona perfecta, sino cuando llegamos a ver de manera perfecta a una persona imperfecta.
Sam Keen (1931-?) Escritor, profesor y filósofo americano.

Ama y haz lo que quieras. Si callas, callarás con amor; si gritas, gritarás con amor; si corriges, corregirás con amor, si perdonas, perdonarás con amor.
San Agustín (354-430) Obispo y filósofo.

Ni la ausencia ni el tiempo son nada cuando se ama.
Louis Charles Alfred de Musset (1810-1857) Poeta francés.

El que ha conocido sólo a su mujer y la ha amado, sabe más de mujeres que el que ha conocido mil.
Leon Tolstoi (1828-1910) Escritor ruso.

Amar no es mirarse el uno al otro; es mirar juntos en la misma dirección.
Antoine de Saint-Exupery (1900-1944) Escritor francés.

La señal de que no amamos a alguien es que no le damos todo lo mejor que hay en nosotros.
Paul Claudel (1868-1955) Escritor y diplomático francés.

Amar es encontrar en la felicidad de otro tu propia felicidad.
Gottfried Wilhelm Leibniz (1646-1716) Filósofo, físico y matemático alemán.

Puede uno amar sin ser feliz; puede uno ser feliz sin amar; pero amar y ser feliz es algo prodigioso.
Honoré de Balzac (1799-1850) Escritor francés.

Ama como puedas, ama a quien puedas, ama todo lo que puedas. No te preocupes de la finalidad de tu amor.
Amado Nervo (1870-1919) Poeta, novelista y ensayista mexicano.

Si no recuerdas la más ligera locura en que el amor te hizo caer, no has amado.
William Shakespeare (1564-1616) Escritor británico.

Nunca amamos a nadie: amamos, sólo, la idea que tenemos de alguien. Lo que amamos es un concepto nuestro, es decir, a nosotros mismos.
Fernando Pessoa (1888-1935) Poeta portugués.

Es duro, es doloroso, no ser amado cuando se ama todavía, pero es bastante más duro ser todavía amado cuando ya no se ama.
Georges Courteline (1858-1929) Dramaturgo y novelista francés.

Vivimos en el mundo cuando amamos. Sólo una vida vivida para los demás merece la pena ser vivida.
Albert Einstein (1879-1955) Científico alemán nacionalizado estadounidense.

Es al separarse cuando se siente y se comprende la fuerza con que se ama.
Fiodor Dostoievski (1821-1881) Novelista ruso.

Amar a alguien es decirle: tú no morirás jamás.
Gabriel Marcel (1889-1973) Filósofo católico, dramaturgo y crítico francés.

Alguien que ama no insulta ni maltrata.
Lucía Extebarria (1966-?) Escritora española.

Sólo con quien te ama puedes mostrarte débil sin provocar una reacción de fuerza.
Theodor W. Adorno (1903-1969) Filósofo alemán

Sólo se ama lo que no se posee totalmente.
Marcel Proust (1871-1922) Escritor francés.

Ama a quien no te ama, responde a quien no te llama, andarás carrera vana.
Refrán

Cuanto más se ama a un amante, más cerca se está de odiarle.
François de la Rochefoucauld (1613-1680) Escritor francés.

No ser amado es una simple desventura. La verdadera desgracia es no saber amar.
Albert Camus (1913-1960) Escritor francés.

Uno no puede hacer nada por las personas que ama, sólo seguir amándolas.
Fernando Savater (1947-?) Filósofo español.

Amarse a sí mismo es el comienzo de una aventura que dura toda la vida.
Oscar Wilde (1854-1900) Dramaturgo y novelista irlandés.

Yo amo, tú amas, el ama, nosotros amamos, vosotros amáis, ellos aman. Ojalá no fuese conjugación sino realidad.
Mario Benedetti (1920-2009) Escritor y poeta uruguayo.

He leído en alguna parte que para amarse hay que tener principios semejantes, con gustos opuestos.
George Sand (1804-1876) Escritora francesa.

Hay quien tiene el deseo de amar, pero no la capacidad de amar.
Giovanni Papini (1881-1956) Escritor italiano.

Los que más han amado al hombre le han hecho siempre el máximo daño. Han exigido de él lo imposible, como todos los amantes.
Friedrich Nietzsche (1844-1900) Filosofo alemán.

La muerte no nos roba los seres amados. Al contrario, nos los guarda y nos los inmortaliza en el recuerdo. La vida sí que nos los roba muchas veces y definitivamente.
François Mauriac (1905-1970) Escritor francés.

Así como una jornada bien empleada produce un dulce sueño, así una vida bien usada causa una dulce muerte.
Leonardo Da Vinci (1452-1519) Pintor, escultor e inventor italiano.

Duerme con el pensamiento de la muerte y levántate con el pensamiento de que la vida es corta.
Proverbio

La muerte es algo que no debemos temer porque, mientras somos, la muerte no es y cuando la muerte es, nosotros no somos.
Antonio Machado (1875-1939) Poeta y prosista español.

A menudo el sepulcro encierra, sin saberlo, dos corazones en un mismo ataúd.
Alphonse de Lamartine (1790-1869) Historiador, político y poeta francés.

La muerte es una vida vivida. La vida es una muerte que viene.
Jorge Luis Borges (1899-1986) Escritor argentino.

La muerte es una quimera: porque mientras yo existo, no existe la muerte; y cuando existe la muerte, ya no existo yo.
Epicuro de Samos (341 AC-270 AC) Filósofo griego.

No basta con pensar en la muerte, sino que se debe tenerla siempre delante. Entonces la vida se hace más solemne, más importante, más fecunda y alegre.
Stefan Zweig (1881-1942) Escritor austriaco.

Al palpar la cercanía de la muerte, vuelves los ojos a tu interior y no encuentras más que banalidad, porque los vivos, comparados con los muertos, resultamos insoportablemente banales.
Miguel Delibes (1920-2010) Escritor español.

jueves, 9 de junio de 2011

Fragmento del discurso en el que Colosio firmo su sentencia de muerte

Aquí está el PRI que reconoce que la modernización económica sólo cobra verdadero sentido, cuando se traduce en mayor bienestar para las familias mexicanas y que para que sea perdurable debe acompañarse con el fortalecimiento de nuestra democracia. Esta es la exigencia que enfrentamos y a ella responderemos con firmeza.
Hoy vivimos en la competencia y a la competencia tenemos que acudir; para hacerlo se dejan atrás viejas prácticas: las de un PRI que sólo dialogaba consigo mismo y con el gobierno, las de un partido que no tenía que realizar grandes esfuerzos para ganar. ¡No queremos ni concesiones al margen de los votos ni votos al margen de la ley!
¡México no quiere aventuras políticas!. ¡México no quiere saltos al vacío!. ¡México no quiere retrocesos a esquemas que ya estuvieron en el poder y probaron ser ineficaces!. ¡México quiere democracia pero rechaza su perversión: la demagogia! Proponemos la reforma del poder para que exista una nueva relación entre el ciudadano y el Estado.
Hoy, ante el priísmo de México, ante los mexicanos, expreso mi compromiso de reformar el poder para democratizarlo y para acabar con cualquier vestigio de autoritarismo.
Yo veo un México con hambre y con sed de justicia. Un México de gente agraviada, de gente agraviada por las distorsiones que imponen a la ley quienes deberían de servirla. De mujeres y hombres afligidos por abuso de las autoridades o por la arrogancia de las oficinas gubernamentales.
Tenemos que asumir esta autocrítica y tenemos que romper con las prácticas que nos hicieron una organización rígida. Tenemos que superar las actitudes que debilitan nuestra capacidad de innovación y de cambio. Es la hora de reformar el poder, de construir un nuevo equilibrio en la vida de la República; es la hora del poder del ciudadano.
Es la hora de la democracia en México; es la hora de hacer de la buena aplicación de la justicia el gran instrumento para combatir el cacicazgo, para combatir los templos de poder y el abandono de nuestras comunidades. El gran reclamo de México es la democracia. El país quiere ejercerla a cabalidad. México exige, nosotros responderemos
        Este discurso fue pronunciado por el candidato presidencial Luis Donaldo Colosio el 6 de marzo de 1994 en el monumento a la revolución del Distrito Federal, 17 días antes de que fuera asesinado en la ciudad de Tijuana Baja California al salir de un mitin político celebrado en la colonia Lomas Taurinas ante mas de 4 mil personas 

MANIFIESTO LANZADO POR EL GENERAL EMILIANO ZAPATA

Desde que os invité en la Villa de Ayala a verificar el movimiento revolucionario contra el déspota Porfirio Díaz, tuve el honor de que os hubiérais aprestado a la lucha militando bajo mis órdenes, con la satisfacción de ir a la reconquista de vuestros derechos y libertades usurpadas. Juntos compartimos los azares de la guerra, la desolación de nuestros hogares, el derramamiento de sangre de nuestros hermanos, y los toques marciales de los clarines de la victoria.

Mi ejército fue formado por vosotros, conciudadanos, nimbados por la aureola brillante del honor sin mancha; sus proezas las visteis desde Puebla hasta este jirón de tierra bautizada con el nombre de Morelos, donde no hubo más heroicidad que la de vosotros, soldados, contra los defensores del tirano más soberbio que ha registrado en sus páginas la historia de México; y aunque nuestros enemigos intentan mancillar las legítimas glorias que hemos realizado en bien de la patria, el reguero de pueblos que ha presenciado nuestros esfuerzos contestará con voces de clarín anatematizando a la legión de "traidores científicos" que aun en las pavorosas sombras de su derrota, forjan nuevas cadenas para el pueblo o intentan aplastar la reivindicación de esclavos, de parias, de autómatas, de lacayos.

La opresión ignominiosa de más de treinta años ejercitados por el revolucionario ambicioso de Tuxtepec; nuestras libertades atadas al carro de la tiranía más escandalosa, sólo comparable a la de Rusia, a la de Africa ecuatorial; nuestra soberanía de hombres libres no era otra cosa que la más sangrienta de las burlas.

La ley no estaba más que escrita y sobre de ella el capricho brutal de la turba de sátrapas de Porfirio Díaz, siendo la justicia un aparato gangrenado, dúctil, elástico que tomaba la forma que se le daba en las manos de jueces venales y sujeto al molde morboso de los señores de horca y cuchillo.

El pueblo mexicano pidió, como piden los pueblos cultos, pacíficamente, en la prensa y en la tribuna, el derrocamiento de la dictadura, pero no se le escuchó; se le contestó a balazos, a culatazos y caballazos; y sólo cuando repelió la fuerza con la fuerza, fue cuando se oyeron sus quejas, y el tirano, lo mismo que la comparsa de pulpos científicos, se vieron vencidos y contemplaron al pueblo vencedor.

La Revolución que acaba de triunfar, iniciada en Chihuahua por el invicto caudillo de la Democracia C. Francisco I. Madero, que nosotros apoyamos con las armas en la mano lo mismo que el país entero, ha tenido por lema "Sufragio Efectivo. No Reelección"; ha tratado de imponer la justicia basada en la ley, procurando el restablecimiento de nuestros derechos y libertades conculcadas por nuestros opresores del círculo porfiriano, que en su acalorada fantasía aún conspiran por sus antiguos privilegios, por sus comedias y escamoteos electorales, por sus violaciones flagrantes de la ley.

En los momentos de llevarse a cabo las elecciones para Diputados a la Legislatura del Estado, los enemigos de nuestras libertades, intrigando de una manera oprobiosa, me calumniaron a mí y al Ejército Libertador que representa nuestra causa, al grado de haberse mandado tropas federales a licenciarnos por la fuerza, porque los señores "científicos" así lo pidieron, para desarmarnos o exterminarnos en caso necesario, a fin de lograr los fines que persiguen en contra de nuestras libertades e instituciones democráticas.

Un conflicto sangriento estuvo a punto de realizarse: nosotros, yo y mi ejército, pedimos el retiro de las fuerzas federales, por ser una amenaza para la paz pública y para nuestra soberanía, e hicimos una petición justa al Supremo Gobierno y al señor Madero, que la prensa recta y juiciosa de la Capital de la República, comentó con su pluma en sabios conceptos en nuestro favor.

Los científicos como canes rabiosos, profirieron contra nosotros vomitando injurias y calumnias, calificándonos de bandidos, de rebeldes al Supremo Gobierno, cosa que ha sido desmentida por la opinión pública y por nuestra actitud pacífica y leal al Supremo Gobierno y al señor Madero.

Los enemigos de la patria y de las libertades de los pueblos, siempre han llamado bandidos a los que se sacrifican por las causas nobles de ellos. Así llamaron bandidos a Hidalgo, a Alvarez, a Juárez, y al mismo Madero, que es la encarnación sublime de la Democracia y de las libertades del pueblo mexicano, y que ha sido el derrocador más formidable de la tiranía, que la patria saluda con himnos de gloria.

El jefe de la Revolución don Francisco I. Madero vino a Cuautla y entre delegados de pueblos y jefes de mi ejército se convino, en bien de los principios que hemos defendido y de la paz de nuestro Estado, en lo siguiente:

1.- Licenciamiento del Ejército Libertador;

2.- Que a la vez que se licenciaba al Ejército Libertador, se retirarían las fuerzas Federales del Estado;

3.- Que la seguridad pública del Estado quedaría a cargo de fuerzas insurgentes de los Estados de Veracruz e Hidalgo;

4.- Que el Gobernador provisional de nuestro Estado sería el ingeniero Eduardo Hay;

5.- Que el Jefe de las Armas sería el Teniente Coronel Raúl Madero;

6.- Que el sufragio de las próximas elecciones sería efectivo, sin amenaza y sin presión de bayonetas; y

7.- Que los jefes del Ejército Libertador tendrían toda clase de garantías para ponerse a cubierto de calumnias.

Estas fueron las promesas y convenios establecidos entre nosotros y el Jefe de la Revolución don Francisco I. Madero, quien expresó estar autorizado por el Supremo Gobierno para llevar a la vía de la realidad lo antes convenido.

Si desgraciadamente no se cumple lo pactado, vosotros juzgaréis: nosotros tenemos fe en nuestra causa y confianza en el señor Madero; nuestra lealtad con él, con la patria y con el Supremo Gobierno ha sido inmensa, pues mis mayores deseos lo mismo que los de mi ejército son y han sido por el pueblo y para el pueblo de Morelos teniendo por base la justicia y la ley.

Villa de Ayala, agosto 27 de 1911.

El General.
Emiliano Zapata.

Carta de despedida del Che a Fidel Castro

"Año de la Agricultura"
Habana
Fidel:
Me recuerdo en esta hora de muchas cosas, de cuando te conocí en casa de María Antonia, de cuando me propusiste venir, de toda la tensión de los preparativos.
Un día pasaron preguntando a quién se debía avisar en caso de muerte y la posibilidad real del hecho nos golpeó a todos. Después supimos que era cierto, que en una revolución se triunfa o se muere (si es verdadera). Muchos compañeros quedaron a lo largo del camino hacia la victoria.
Hoy todo tiene un tono menos dramático porque somos más maduros, pero el hecho se repite. Siento que he cumplido la parte de mi deber que me ataba a la Revolución cubana en su territorio y me despido de ti, de los compañeros, de tu pueblo que ya es mío.
Hago formal renuncia de mis cargos en la Dirección del Partido, de mi puesto de Ministro, de mi grado de Comandante, de mi condición de cubano. Nada legal me ata a Cuba, sólo lazos de otra clase que no se pueden romper como los nombramientos.
Haciendo un recuento de mi vida pasada creo haber trabajado con suficiente honradez y dedicación para consolidar el triunfo revolucionario.
Mi única falta de alguna gravedad es no haber confiado más en ti desde los primeros momentos de la Sierra Maestra y no haber comprendido con suficiente celeridad tus cualidades de conductor y de revolucionario.
He vivido días magníficos y sentí a tu lado el orgullo de pertenecer a nuestro pueblo en los días luminosos y tristes de la Crisis del Caribe.
Pocas veces brilló más alto un estadista que en esos días, me enorgullezco también de haberte seguido sin vacilaciones, identificado con tu manera de pensar y de ver y apreciar los peligros y los principios.
Otras tierras del mundo reclaman el concurso de mis modestos esfuerzos.
Yo puedo hacer lo que te está negado por tu responsabilidad al frente de Cuba y llegó la hora de separarnos.
Sépase que lo hago con una mezcla de alegría y dolor, aquí dejo lo más puro de mis esperanzas de constructor y lo más querido entre mis seres queridos... y dejo un pueblo que me admitió como un hijo; eso lacera una parte de mi espíritu. En los nuevos campos de batalla llevaré la fe que me inculcaste, el espíritu revolucionario de mi pueblo, la sensación de cumplir con el más sagrado de los deberes; luchar contra el imperialismo dondequiera que esté; esto reconforta y cura con creces cualquier desgarradura.
Digo una vez más que libero a Cuba de cualquier responsabilidad, salvo la que emane de su ejemplo. Que si me llega la hora definitiva bajo otros cielos, mi último pensamiento será para este pueblo y especialmente para ti. Que te doy las gracias por tus enseñanzas y tu ejemplo al que trataré de ser fiel hasta las últimas consecuencias de mis actos. Que he estado identificado siempre con la política exterior de nuestra Revolución y lo sigo estando. Que en dondequiera que me pare sentiré la responsabilidad de ser revolucionario cubano, y como tal actuaré. Que no dejo a mis hijos y mi mujer nada material y no me apena: me alegra que así sea. Que no pido nada para ellos pues el Estado les dará lo suficiente para vivir y educarse.
Tendría muchas cosas que decirte a ti y a nuestro pueblo, pero siento que son innecesarias, las palabras no pueden expresar lo que yo quisiera, y no vale la pena emborronar cuartillas.
Hasta la victoria siempre, ¡Patria o Muerte!
Te abrazo con todo fervor revolucionario,
Che

Discurso ante la 52ª Asamblea de la Sociedad Interamericana de Prensa (Gabriel García Márquez)

A una universidad colombiana se le preguntó cuáles son las pruebas de aptitud y vocación que se hacen a quienes desean estudiar periodismo y la respuesta fue terminante: “Los periodistas no son artistas”. Estas reflexiones, por el contrario, se fundan precisamente en la certidumbre de que el periodismo escrito es un género literario.
Hace unos cincuenta años no estaban de moda las escuelas de periodismo. Se aprendía en las salas de redacción, en los talleres de imprenta, en el cafetín de enfrente, en las parrandas de los viernes. Todo el periódico era una fábrica que formaba e informaba sin equívocos, y generaba opinión dentro de un ambiente de participación que mantenía la moral en su puesto. Pues los periodistas andábamos siempre juntos, hacíamos vida común, y éramos tan fanáticos del oficio que no hablábamos de nada distinto que del oficio mismo. El trabajo llevaba consigo una amistad de grupo que inclusive dejaba poco margen para la vida privada. No existían las juntas de redacción institucionales, pero a las cinco de la tarde, sin convocatoria oficial, todo el personal de planta hacía una pausa de respiro en las tensiones del día y confluía a tomar el café en cualquier lugar de la redacción. Era una tertulia abierta donde se discutían en caliente los temas de cada sección y se le daban los toques finales a la edición de mañana. Los que no aprendían en aquellas cátedras ambulatorias y apasionadas de veinticuatro horas diarias, o los que se aburrían de tanto hablar de los mismo, era porque querían o creían ser periodistas, pero en realidad no lo eran.
El periódico cabía entonces en tres grandes secciones: noticias, crónicas y reportajes, y notas editoriales. La sección más delicada y de gran prestigio era la editorial. El cargo más desvalido era el de reportero, que tenía al mismo tiempo la connotación de aprendiz y cargaladrillos. El tiempo y el mismo oficio han demostrado que el sistema nervioso del periodismo circula en realidad en sentido contrario. Doy fe: a los diecinueve años -siendo el peor estudiante de derecho- empecé mi carrera como redactor de notas editoriales y fui subiendo poco a poco y con mucho trabajo por las escaleras de las diferentes secciones, hasta el máximo nivel de reportero raso.
La misma práctica del oficio imponía la necesidad de formarse una base cultural, y el mismo ambiente de trabajo se encargaba de fomentarla. La lectura era una adicción laboral. Los autodidactas suelen ser ávidos y rápidos, y los de aquellos tiempos lo fuimos de sobra para seguir abriéndole paso en la vida al mejor oficio del mundo... como nosotros mismos lo llamábamos. Alberto Lleras Camargo, que fue periodista siempre y dos veces presidente de Colombia, no era ni siquiera bachiller.
La creación posterior de las escuelas de periodismo fue una reacción escolástica contra el hecho cumplido de que el oficio carecía de respaldo académico. Ahora ya no son sólo para la prensa escrita sino para todos los medios inventados y por inventar.
Pero en su expansión se llevaron de calle hasta el nombre humilde que tuvo el oficio desde sus orígenes en el siglo XV, y ahora no se llama periodismo sino Ciencias de la Comunicación o Comunicación Social. El resultado, en general, no es alentador. Los muchachos que salen ilusionados de las academias, con la vida por delante, parecen desvinculados de la realidad y de sus problemas vitales, y prima un afán de protagonismo sobre la vocación y las aptitudes congénitas. Y en especial sobre las dos condiciones más importantes: la creatividad y la práctica.
La mayoría de los graduados llegan con deficiencias flagrantes, tienen graves problemas de gramática y ortografía, y dificultades para una comprensión reflexiva de textos. Algunos se precian de que pueden leer al revés un documento secreto sobre el escritorio de un ministro, de grabar diálogos casuales sin prevenir al interlocutor, o de usar como noticia una conversación convenida de antemano como confidencial. Lo más grave es que estos atentados éticos obedecen a una noción intrépida del oficio, asumida a conciencia y fundada con orgullo en la sacralización de la primicia a cualquier precio y por encima de todo. No los conmueve el fundamento de que la mejor noticia no es siempre la que se da primero sino muchas veces la que se da mejor. Algunos, conscientes de sus deficiencias, se sienten defraudados por la escuela y no les tiembla la voz para culpar a sus maestros de no haberles inculcado las virtudes que ahora les reclaman, y en especial la curiosidad por la vida.
Es cierto que estas críticas valen para la educación general, pervertida por la masificación de escuelas que siguen la línea viciada de lo informativo en vez de lo formativo. Pero en el caso específico del periodismo parece ser, además, que el oficio no logró evolucionar a la misma velocidad que sus instrumentos, y los periodistas se extraviaron en el laberinto de una tecnología disparada sin control hacia el futuro. Es decir, las empresas se han empeñado a fondo en la competencia feroz de la modernización material y han dejado para después la formación de su infantería y los mecanismos de participación que fortalecían el espíritu profesional en el pasado. Las salas de redacción son laboratorios asépticos para navegantes solitarios, donde parece más fácil comunicarse con los fenómenos siderales que con el corazón de los lectores. La deshumanización es galopante.
No es fácil entender que el esplendor tecnológico y el vértigo de las comunicaciones, que tanto deseábamos en nuestros tiempos, hayan servido para anticipar y agravar la agonía cotidiana de la hora del cierre. Los principiantes se quejan de que los editores les conceden tres horas para una tarea que en el momento de la verdad es imposible en menos de seis, que les ordenan material para dos columnas y a la hora de la verdad sólo les asignan media, y en el pánico del cierre nadie tiene tiempo ni humor para explicarles por qué, y menos para darles una palabra de consuelo. “Ni siquiera nos regañan”, dice un reportero novato ansioso de comunicación directa con sus jefes. Nada: el editor que antes era un papá sabio y compasivo, apenas si tiene fuerzas y tiempo para sobrevivir él mismo a las galeras de la tecnología.
Creo que es la prisa y la restricción del espacio lo que ha minimizado el reportaje, que siempre tuvimos como el género estrella, pero que es también el que requiere más tiempo, más investigación, más reflexión, y un dominio certero del arte de escribir. Es en realidad la reconstitución minuciosa y verídica del hecho. Es decir: la noticia completa, tal como sucedió en la realidad, para que el lector la conozca como si hubiera estado en el lugar de los hechos.
Antes que se inventaran el teletipo y el télex, un operador de radio con vocación de mártir capturaba al vuelo las noticias del mundo entre silbidos siderales, y un redactor erudito las elaboraba completas con pormenores y antecedentes, como se reconstruye el esqueleto entero de un dinosaurio a partir de una vértebra. Sólo la interpretación estaba vedada, porque era un dominio sagrado del director, cuyos editoriales se presumían escritos por él, aunque no lo fueran, y casi siempre con caligrafías célebres por lo enmarañadas. Directores históricos tenían linotipistas personales para descifrarlas.
Un avance importante en este medio siglo es que ahora se comenta y se opina en la noticia y en el reportaje, y se enriquece el editorial con datos informativos. Sin embargo, los resultados no parecen ser los mejores, pues nunca como ahora ha sido tan peligroso este oficio. El empleo desaforado de comillas en declaraciones falsas o ciertas permite equívocos inocentes o deliberados, manipulaciones malignas y tergiversaciones venenosas que le dan a la noticia la magnitud de un arma mortal. Las citas de fuentes que merecen entero crédito, de personas generalmente bien informadas o de altos funcionarios que pidieron no revelar su nombre, o de observadores que todo lo saben y que nadie ve, amparan toda clase de agravios impunes. Pero el culpable se atrinchera en su derecho de no revelar la fuente, sin preguntarse si él mismo no es un instrumento fácil de esa fuente que le transmitió la información como quiso y arreglada como más le convino. Yo creo que sí: el mal periodista piensa que su fuente es su vida misma -sobre todo si es oficial- y por eso la sacraliza, la consiente, la protege, y termina por establecer con ella una peligrosa relación de complicidad, que lo lleva inclusive a menospreciar la decencia de la segunda fuente.
Aun a riesgo de ser demasiado anecdótico, creo que hay otro gran culpable en este drama: la grabadora. Antes de que ésta se inventara, el oficio se hacía bien con tres recursos de trabajo que en realidad eran uno sólo: la libreta de notas, una ética a toda prueba, y un par de oídos que los reporteros usábamos todavía para oír lo que nos decían. El manejo profesional y ético de la grabadora está por inventar. Alguien tendría que enseñarles a los colegas jóvenes que la casete no es un sustituto de la memoria, sino una evolución de la humilde libreta de apuntes que tan buenos servicios prestó en los orígenes del oficio. La grabadora oye pero no escucha, repite -como un loro digital- pero no piensa, es fiel pero no tiene corazón, y a fin de cuentas su versión literal no será tan confiable como la de quien pone atención a las palabras vivas del interlocutor, las valora con su inteligencia y las califica con su moral. Para la radio tiene la enorme ventaja de la literalidad y la inmediatez, pero muchos entrevistadores no escuchan las respuestas por pensar en la pregunta siguiente.
La grabadora es la culpable de la magnificación viciosa de la entrevista. La radio y la televisión, por su naturaleza misma, la convirtieron en el género supremo, pero también la prensa escrita parece compartir la idea equivocada de que la voz de la verdad no es tanto la del periodista que vio como la del entrevistado que declaró. Para muchos redactores de periódicos la transcripción es la prueba de fuego: confunden el sonido de las palabras, tropiezan con la semántica, naufragan en la ortografía y mueren por el infarto de la sintaxis. Tal vez la solución sea que se vuelva a la pobre libretita de notas para que el periodista vaya editando con su inteligencia a medida que escucha, y le deje a la grabadora su verdadera categoría de testigo invaluable. De todos modos, es un consuelo suponer que muchas de las transgresiones éticas, y otras tantas que envilecen y avergüenzan al periodismo de hoy, no son siempre por inmoralidad, sino también por falta de dominio profesional.
Tal vez el infortunio de las facultades de Comunicación Social es que enseñan muchas cosas útiles para el oficio, pero muy poco del oficio mismo. Claro que deben persistir en sus programas humanísticos, aunque menos ambiciosos y perentorios, para contribuir a la base cultural que los alumnos no llevan del bachillerato. Pero toda la formación debe estar sustentada en tres pilares maestros: la prioridad de las aptitudes y las vocaciones, la certidumbre de que la investigación no es una especialidad del oficio sino que todo el periodismo debe ser investigativo por definición, y la conciencia de que la ética no es una condición ocasional, sino que debe acompañar siempre al periodismo como el zumbido al moscardón.
El objetivo final debería ser el retorno al sistema primario de enseñanza mediante talleres prácticos en pequeños grupos, con un aprovechamiento crítico de las experiencias históricas, y en su marco original de servicio público. Es decir: rescatar para el aprendizaje el espíritu de la tertulia de las cinco de la tarde.
Un grupo de periodistas independientes estamos tratando de hacerlo para toda la América Latina desde Cartagena de Indias, con un sistema de talleres experimentales e itinerantes que lleva el nombre nada modesto de Fundación para un Nuevo Periodismo Iberoamericano. Es una experiencia piloto con periodistas nuevos para trabajar sobre una especialidad específica -reportaje, edición, entrevistas de radio y televisión, y tantas otras- bajo la dirección de un veterano del oficio.
En respuesta a una convocatoria pública de la Fundación, los candidatos son propuestos por el medio en que trabajan, el cual corre con los gastos del viaje, la estancia y la matrícula. Deben ser menores de treinta años, tener una experiencia mínima de tres, y acreditar su aptitud y el grado de dominio de su especialidad con muestras de las que ellos mismos consideren sus mejores y sus peores obras.
La duración de cada taller depende de la disponibilidad del maestro invitado -que escasas veces puede ser de más de una semana-, y éste no pretende ilustrar a sus talleristas con dogmas teóricos y prejuicios académicos, sino foguearlos en mesa redonda con ejercicios prácticos, para tratar de transmitirles sus experiencias en la carpintería del oficio. Pues el propósito no es enseñar a ser periodistas, sino mejorar con la práctica a los que ya lo son. No se hacen exámenes ni evaluaciones finales, ni se expiden diplomas ni certificados de ninguna clase: la vida se encargará de decidir quién sirve y quién no sirve.
Trescientos veinte periodistas jóvenes de once países han participado en veintisiete talleres en sólo año y medio de vida de la Fundación, conducidos por veteranos de diez nacionalidades. Los inauguró Alma Guillermoprieto con dos talleres de crónica y reportaje. Terry Anderson dirigió otro sobre información en situaciones de peligro, con la colaboración de un general de las Fuerzas Armadas que señaló muy bien los límites entre el heroísmo y el suicidio. Tomás Eloy Martínez, nuestro cómplice más fiel y encarnizado, hizo un taller de edición y más tarde otro de periodismo en tiempos de crisis. Phil Bennet hizo el suyo sobre las tendencias de la prensa en los Estados Unidos y Stephen Ferry lo hizo sobre fotografía. El magnifico Horacio Bervitsky y el acucioso Tim Golden exploraron distintas áreas del periodismo investigativo, y el español Miguel Ángel Bastenier dirigió un seminario de periodismo internacional y fascinó a sus talleristas con un análisis crítico y brillante de la prensa europea.
Uno de gerentes frente a redactores tuvo resultados muy positivos, y soñamos con convocar el año entrante un intercambio masivo de experiencias en ediciones dominicales entre editores de medio mundo. Yo mismo he incurrido varias veces en la tentación de convencer a los talleristas de que un reportaje magistral puede ennoblecer a la prensa con los gérmenes diáfanos de la poesía.
Los beneficios cosechados hasta ahora no son fáciles de evaluar desde un punto de vista pedagógico, pero consideramos como síntomas alentadores el entusiasmo creciente de los talleristas, que son ya un fermento multiplicador del inconformismo y la subversión creativa dentro de sus medios, compartido en muchos casos por sus directivas. El solo hecho de lograr que veinte periodistas de distintos países se reúnan a conversar cinco días sobre el oficio ya es un logro para ellos y para el periodismo. Pues al fin y al cabo no estamos proponiendo un nuevo modo de enseñarlo, sino tratando de inventar otra vez el viejo modo de aprenderlo.
Los medios harían bien en apoyar esta operación de rescate. Ya sea en sus salas de redacción, o con escenarios construidos a propósito, como los simuladores aéreos que reproducen todos los incidentes del vuelo para que los estudiantes aprendan a sortear los desastres antes de que se los encuentren de verdad atravesados en la vida. Pues el periodismo es una pasión insaciable que sólo puede digerirse y humanizarse por su confrontación descarnada con la realidad. Nadie que no la haya padecido puede imaginarse esa servidumbre que se alimenta de las imprevisiones de la vida. Nadie que no lo haya vivido puede concebir siquiera lo que es el pálpito sobrenatural de la noticia, el orgasmo de la primicia, la demolición moral del fracaso. Nadie que no haya nacido para eso y esté dispuesto a vivir sólo para eso podría persistir en un oficio tan incomprensible y voraz, cuya obra se acaba después de cada noticia, como si fuera para siempre, pero que no concede un instante de paz mientras no vuelve a empezar con más ardor que nunca en el minuto siguiente.
FIN

lunes, 6 de junio de 2011

¿Esta es tu historia? o soló mía ( octavo fragmento )

Al terminar el día me volviste a hablar, yo me sentí muy feliz, por el simple hecho de escuchar tu voz, dos días después le dije a mi padre que no me permitían regresar a la escuela, él me dijo que si no encontraba escuela en dos semanas, iría a estudiar durante tres años a Chiapas, me sentí tan presionado, que comencé a darme por vencido, se los comunique, y claramente se notaba que ni a ti ni a los otros dos, les agradaba la idea, yo ya me encontraba totalmente vencido, pero me ayudo mucho una pequeña platica que tuve con Laura...

                                                                                                                                         *

-en serio te vas a Chiapas Fer –si, es cierto –pero yo no quiero que te vayas –es que ya no puedo hacer nada, me voy en cuatro días –pero... ¿y yo?, ¿me vas a abandonar? –pues si quieres vamos –sabes que si fuera por mi si iría y sin pensarlo dos veces –entonces vamos –tu sabes que no puedo, quédate por favor –para que quieres que me quede, aquí ya no tengo nada, solo lo sentiría por Antonio, y es que yo para ti solo soy un conocido y Miriam… ni siquiera sé que es lo que tenemos, ¿para qué me quedo? –tú sabes que eso de que solo eras un conocido no es cierto, quédate por mí, te quiero...

                                                                                                                                         *

Seguía buscando desesperadamente donde estudiar en Puebla, pero no encontraba lugar en ninguna escuela, en gran medida porque las materias que estudiamos en el U-21 eran muy diferentes a las que se estudiaban en las otras preparatorias, el plazo llego a su fin, solo faltaban dos días y eso era todo, acudí al trabajo solo por mi liquidación, saliendo de ahí, fuimos a dar un paseo los cuatro, parecía ser que era la despedida, entramos a comprar unas bebidas a un súper, le comente a Antonio que...

                                                                                                                                         *

-guey el lunes me voy para Chiapas –no inventes cabrón, ¿ya saben Miriam y Laura? -creo que si – ¡ocupamos una cámara! –definitivamente la necesitamos, hay que hacer algo, vamos a comer, vamos a un antro hay que hacer algo... este día quiero disfrutarlo con ustedes al máximo
                                                                                                                                         *

Saliendo del súper nos fuimos a comer a una de las mejores plazas de Puebla, hicimos algunas compras, dimos un tour por algunos de los mejores bares de los sapos, en fin, fue genial, el sol estaba a punto de salir, era hora de irnos, al despedirnos me conmovió algo que dijo Antonio...

                                                                                                                                         *

-pues bien supongo que esta es la despedida –sí, siempre he creído que la noche dura muy poco, mi hermano… aquí nos despedimos –pues lo único que puedo decir es… adiós, fue un placer conocerte –adiós, me caí de madre que fue un placer conocerte cabrón...

                                                                                                                                         *

El ultimo día lo pase contigo, creo que te lleve al cine, al salir de la sala me preguntaste porque Antonio había dicho lo que dijo, yo te dije el porque y tú te pusiste muy triste, en ese momento, me sentí totalmente destrozado, así que decidí encontrar escuela. El camión salía a las nueve de la noche, el lunes, así que tenía todo el día para encontrar escuela, salí muy temprano y tuve suerte, a las tres de la tarde me inscribí al liceo cultural. Gaste todo lo que había ganado en el verano, pero había salvado la situación, al llegar a mi casa se lo comunique a mis padres y ellos me dijeron que me inscribirían al bachillerato hermanos Serdán, te había dicho que si de alguna manera lograba quedarme en Puebla, te ira a visitar el Martes, siento no haber llegado, pero después de todo me quede y eso era lo importante. Antonio se inscribió en una escuela particular, al igual que Laura, yo en la preparatoria Hermanos Serdán mejor conocida como el colegio de los búhos, por tu parte, regresaste al U-21, poco a poco el grupo se fue desintegrando, ya casi no nos veíamos, Laura, Antonio y yo, entramos en escuelas diferentes, en el turno matutino, y tú, en el vespertino, sentí que era mi responsabilidad el lograr que no, nos separáramos, así que organizaba reuniones en la tarde, en las que solo podían acudir Antonio, Laura y yo, a ti te veía en la escuela antes de entrar, era insoportable esa situación cada vez me costaba más trabajo, me esforzaba, pero ya no podía más, por fin un respiro, Laura se cambio de escuela, para ser preciso al instituto español de cultura, misma escuela en la que estudiaba Antonio, escuela que se encontraba a tan solo dos cuadras del U-21, a ellos, los veía cuando salían y me acompañaban a verte antes de que tu entraras.
Después de innumerables rechazos de tu parte, pensé que ya era hora de probar nuevos horizontes, después de todo, no tenia caso serte fiel, cuando tu ni siquiera me hacías caso, le comencé a hablar muy bien a dos que tres muchachas, a una de ellas la bese en tres ocasiones a otra la deje plantada en el cine, la tercera solo me interesaba como amiga, también me reencontré con una antigua novia y por supuesto le pedí que volviera andar conmigo, ella me contesto que si, nunca pensé que seria tan fácil, de aquello que sentí por ella durante dos años no quedaban ni cenizas en mi, ahora existía una llama, que consumía todo mi ser, pero era alimentada por ti, decidí jugar con fuego, así que invente el hecho, de que me gustaba Laura, primero te lo dije a ti para ver como era tu reacción, después celo comente a Antonio solo para averiguar si nuestra amistad era tan fuerte como yo pensaba y así lo fue, me dijo...

                                                                                                                                         *

-si Laura me cambiara por alguien más me encantaría que fuera por ti-                             
                                                                                                                                         *
Nuestra amistad había pasado una prueba muy dura, desde luego, posteriormente se lo dije a laura, su manera de reaccionar fue algo irrelevante, a mi realmente lo que me interesaba era tu reacción, pero no fue la que yo esperaba, pasaron muchas cosas te invite un par de beses al cine creía que lo que tanto añoraba por fin se estaba realizando, recuerdas una platica que tuve con tu madre sobre el que yo fumara, en esa ocasión decidí dejar de fumar me interesaba mucho que tus padres confiaran en mi pero unos días después me diste la devastadora noticia de que te ibas con tu tía a Guanajuato y de repente todas mis emociones se cruzaron recuerdo que tu hermana después de que me dijeras eso hizo un comentario que me derrumbo.

                                                                                                                                         *

-mañana se va Miriam –si –la quieres mucho verdad –si -¿quieres llorar? –no

                                                                                                                                         *

Me pregunto si quería llorar, yo le conteste que no, pero la verdad es que las lagrimas ya comenzaban a desbordar de mis ojos, no podía resistir más, fue por eso que volví a fumar, te prometí que al otro día iría a dejarte a la central de autobuses, sin embargo, debido a la escuela ya no me dio tiempo de llegar, fui a ver a Laura y Antonio a su escuela, en cuanto salieron Laura me dijo...

                                                                                                                                         *

-ya se fue verdad –creo que si –como te sientes –no se, triste, creo
                                                                                                                                         *

Antonio enseguida me invito al billar, uno más de nuestros vicios, casi siempre me divertía mucho en el, pero esa no fue la ocasión, a pesar de que casi siempre lo superaba por mucho, en esa ocasión me sentía tan devastado que no podía concentrarme en el juego, todo me recordaba tu persona, Antonio hizo innumerables bromas para tratar de animarme y yo solo sonreía pero sin ganas de hacerlo. Al otro día, en la escuela, me sentí muy solo en un pequeño rincón me senté a esperar que iniciaran las clases poco a poco mis compañeros seguían llegando, y yo solo me quedaba ahí sentado, mirando en lo profundo de mi mente, creando en ella una imagen perpetua de tu rostro, de pronto una de mis compañeras se acerco, me levanto la cara limpio una lagrima que ya corría por mi mejilla  y me pregunto, con una voz tan dulce...

                                                                                                                                         *
-¿que tienes? ¿Porque lloras? –por nada, es que se fue ayer, en la tarde y ni siquiera la pude ver, no me pude despedirme de ella –no te pongas así...

                                                                                                                                         *

Me miro a los ojos y me dijo...

                                                                                                                                         *

-yo te quiero

                                                                                                                                         *

yo sonreí y después ella intento besarme, en seguida baje la cara, y ella se levanto y se fue, lo que sucedió es que me sentía tan devastado que tuve miedo, pasaron días antes de que me enterara que tu no te habías ido... en cuanto me entere, sentí que la vida volvía a correr en mis venas, fui a verte, no podía creerlo estabas ahí conmigo, a mi lado, lo que sentí en ese momento fue maravilloso, que torpeza la mía, aun no se cual fue mi error para que tu me negaras el derecho de verte, fue un sábado cuando fui a tu casa y tu madre me dijo que te habías ido a León, regrese a mi casa, con la idea de que regresarías en un mes.. pero el lunes en la tarde, desde mi techo observe que tú y Laura se acercaban, me pareció muy extraño, tú me diste explicaciones vacías, pero yo como siempre acepte lo que tu decías, te acompañe a tu casa dejamos a Laura en la parada de su camión, y tú me preguntaste...