-tienes la mirada triste, como perdida-
y yo conteste que no, que era mentira.
Pero tenía razón, al igual que este día lluvioso
así mi alma se nublaba con la tristeza
que embargaba mi ser,
mi rostro empapado en llanto,
lo disimule diciendo que eran las gotas de lluvia al caer.
¿Y cómo no estar triste?
¿y cómo no acompañar al cielo en su llanto?
si te siento lejos,
y parece que el cielo sabe lo que siento
y se nubla y empaña el sol
como tu ausencia y tu lejanía
entristecen mi corazón.
Sigo triste, sintiéndote lejos
cada vez más distante,
sintiendo que te pierdo a cada instante.
¿cómo negarles la tristeza en mi rostro?
¿cómo negar si acaso este amor?
este amor que siento se me escapa de las manos
por más que intento, se va,
me siento débil,
siento que tu amor se escapa de mi
como el agua entre mis manos,
mis manos, mi corazón,
tal parece que nada es suficiente para no dejarte ir.
Decido dormir, tratar de olvidar por instantes
que te alejas de mi
y en sueños, en sueños eres mío nuevamente,
como ayer...
Amanece, un día claro, sin nubes,
que entre deja ver una esperanza
unos rayos de luz, que iluminan mi rostro,
y un paisaje hermoso,
me hacen recobrar la confianza,
pensar que puede haber algún será...
Una llamada tuya, el sonido de tu voz
iluminan mi rostro,
como el sol ilumino el día,
tus palabras, tu cariño
reaniman mi alma, y hacen que poco
a poco las nubes que empañan mi ser
y la lluvia que empaña mi alma
se disperse y se aleje,
y tu voz y tus palabras,
me hacen saber que hay un nuevo amanecer.
Y así igual que el día
recobro fuerza para tomar nuevamente tu amor
-mi amor-
y no dejarlo escapar, lo aprisiono
lo hago mío, y de ti
El saber que quieres estar conmigo
me hace recobrar la cordura,
las ganas de luchar para tenerte junto a mi
las ganas de aprisionarte en mis brazos
y jamás dejarte ir,
el regalarte un beso y hacerte saber
que soy de ti.
Hoy con el simple eco de tu risa
con el simple recuerdo de tu aroma
y del palpitar de tu corazón,
Iluminaste mi día cómo el sol mi habitación,
hoy por todo esto
he dejado atrás lo nublado y me dispongo
a ser fuerte, a apoyarte, quererte
y a buscar junto a ti
el alivio para mi corazón.
A luchar por ti y para ti.
Y hoy alguien me dijo
-ya no llueve en tu alma...como ayer-
Te amo
Por: ALEJANDRO PEREZ RGUEZ.
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